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[Serie sobre polarización y democracia coreana] ④ ¿Por qué no se puede confiar? Percepción de la equidad electoral y confianza en el Comité Electoral Central
Nota del editor
Kim Ji-hye, profesora de la Universidad de Sogang, analiza el impacto de la orientación política y los valores en la formación de creencias conspirativas. La profesora Kim explica que los valores conservadores, que enfatizan la tradición, la norma y la estabilidad, no están significativamente relacionados con la creencia en teorías de conspiración. Más bien, aquellos con un mayor interés en el control del poder y los recursos y una fuerte inmersión en los logros personales tienden a confiar en las teorías de conspiración de fraude electoral. Además, sugiere la posibilidad de que las teorías de conspiración dentro del espectro conservador se utilicen como herramientas para la cohesión grupal y la obtención de legitimidad.
I. Introducción
En una sociedad democrática, la confianza en la equidad electoral es un elemento clave para mantener la estabilidad política y el consenso social. La confianza en procedimientos electorales justos garantiza la legitimidad institucional en medio de la competencia política. Por el contrario, si las dudas sobre la legitimidad de las elecciones se extienden, la inestabilidad social y el conflicto político inevitablemente se intensificarán. Si bien la desconfianza en las elecciones no es un fenómeno completamente nuevo en la sociedad coreana, tras la declaración del estado de emergencia el 12 de diciembre, la controversia sobre la equidad electoral se ha intensificado, y el problema de la confianza en el Comité Electoral Central (en adelante, el Comité Electoral) se ha extendido a una crisis nacional. En particular, dado que las sospechas de fraude electoral no solo operan como una mera controversia política sino como una creencia conspirativa, es un momento importante para analizar los factores que dan forma a esta desconfianza y cómo se combina con actitudes políticas específicas.
Como suele ocurrir, en la controversia actual sobre la equidad electoral, las respuestas institucionales y oficiales, como los datos presentados por el Comité Electoral y las sentencias del Tribunal Supremo, no solo no han disipado la desconfianza, sino que han reforzado las sospechas existentes o han generado nuevas lógicas que respaldan las teorías de conspiración. Esto no es simplemente un problema de falta de información o de creencias colectivas, sino que está estrechamente relacionado con el proceso mediante el cual la desconfianza electoral se utiliza como una estrategia política. Además, dado que el presidente mencionó directamente la 'posibilidad de fraude electoral' como la razón principal para declarar el estado de emergencia, la desconfianza electoral se está utilizando activamente como una herramienta para respaldar la legitimidad política, yendo más allá de las meras sospechas individuales. En esta situación, verificar y refutar la lógica de quienes afirman fraude electoral difícilmente será una solución práctica. Las creencias conspirativas, más allá de las meras cuestiones de hechos, se fortalecen continuamente dentro de contextos socioculturales y estructurales específicos.
A diferencia de la investigación previa, que se ha centrado en verificar el contenido y la veracidad de teorías de conspiración específicas o en analizar el entorno mediático que las difunde, este estudio explora la pregunta: '¿Quiénes creen en teorías de conspiración y cuál es su contexto social?'. Centrándose en la percepción de la equidad electoral y el nivel de confianza en el Comité Electoral, se explorarán los factores psicosociales que determinan estos aspectos, y se analizará qué actitudes adoptan y qué juicios políticos toman quienes creen firmemente en teorías de conspiración sobre diversos problemas sociales y políticos. A través de esto, se pretende dilucidar cómo la orientación política y los valores personales se combinan para formar creencias conspirativas específicas, y utilizarlo como evidencia empírica para comprender la opinión pública en una sociedad donde prevalecen las teorías de conspiración de fraude electoral. Se espera que los resultados de este estudio proporcionen importantes implicaciones para la búsqueda de medidas prácticas que permitan restaurar la confianza institucional y social dentro del sistema democrático.
II. Marco Teórico y Modelo de Investigación
Las teorías de conspiración son comunes en la vida real y operan con mayor fuerza en situaciones de alto conflicto e incertidumbre (Carlson and Ramo 2023). Desde una perspectiva de la ciencia cognitiva, la razón por la que las teorías de conspiración persisten es relativamente simple. En un entorno saturado de información compleja, las personas tienden a preferir explicaciones fáciles e intuitivas en lugar de analizarlas y verificarlas. Las teorías de conspiración actúan como un 'atajo cognitivo' que satisface estas necesidades psicológicas, simplificando la información compleja y proporcionando una narrativa fácil de entender. Además, las personas que comparten teorías de conspiración experimentan un fuerte sentido de cohesión endogrupal y fortalecen su identidad grupal, especialmente en situaciones de crisis, donde la exclusión de exogrupos y el sesgo hacia el endogrupo proporcionan consuelo psicológico. Por estas razones, las teorías de conspiración, más allá de meras creencias individuales, se mantienen y reproducen con mayor fuerza dentro de contextos sociales específicos.
Las creencias conspirativas pueden tener diversos efectos negativos tanto a nivel individual como social (Jeon Sang-jin 2014). A nivel individual, las personas que creen en teorías de conspiración son más propensas a mantener actitudes sesgadas o a tomar decisiones irracionales basadas en evidencia distorsionada. Por ejemplo, quienes confían en la teoría de conspiración de que el virus COVID-19 se originó artificialmente en un laboratorio de Wuhan, son más propensos a negarse a vacunarse (p. ej., Romer y Jamieson 2020) o a reforzar actitudes negativas hacia los inmigrantes (p. ej., Kim y Park 2022), lo que puede llevar a comportamientos socialmente perjudiciales. En particular, cuando las teorías de conspiración se propagan en un contexto político (como suele ocurrir), la confianza en las instituciones y los sistemas públicos se debilita y pueden ser utilizadas como base para justificar acciones políticas extremistas.
¿Quién es vulnerable a las teorías de conspiración? Estudios previos han señalado que las personas con orientaciones políticas extremas tienden a aceptar las teorías de conspiración más fácilmente que las personas con orientaciones moderadas. Las personas con orientaciones políticas extremas tienden a adoptar una postura defensiva más fuerte ante la información que amenaza sus creencias y es más probable que acepten teorías de conspiración como estrategia para mantener la legitimidad de los líderes o grupos políticos que apoyan. En particular, se han informado numerosos resultados de investigaciones que indican que las personas con orientaciones de extrema derecha son más propensas a confiar en teorías de conspiración (Sutton y Douglas 2020), y también se considera importante el hecho de que la relación entre la orientación política y las teorías de conspiración difiere según el contexto político específico y el contenido de la teoría de conspiración (Enders et al. 2023). En situaciones como la actual sociedad coreana, donde la incertidumbre política y social se ha maximizado, el pensamiento conspirativo puede intensificarse aún más (Carlson y Ramo 2023).
Este estudio amplía la discusión de la investigación existente para analizar el impacto de los valores personales, además de la orientación política, en la creencia en teorías de conspiración. Los valores son pensamientos o creencias sobre estados deseables que trascienden situaciones específicas, dan forma a diversas actitudes y comportamientos, y sirven como guía para evaluar problemas sociales (Schwartz 1992; Hitlin y Piliavin 2004; Kim Ji-hye y Kim Sang-hak 2022). En una sociedad con una polarización política cada vez mayor, es probable que los conflictos políticos vayan más allá de las disputas legales e institucionales y se manifiesten como una confrontación de valores más fundamental. En este contexto, es necesario examinar empíricamente el papel que pueden desempeñar los valores personales en la formación de actitudes hacia las teorías de conspiración sobre fraude electoral y el Comité Electoral. Al examinar 'qué valores' están relacionados con la creencia en teorías de conspiración, se espera proporcionar explicaciones adicionales en puntos que son difíciles de captar solo con una escala de orientación política única. En este estudio, consideraremos la 'percepción de la equidad (in)electoral' y la 'desconfianza en el Comité Electoral', que son temas candentes y se refieren a la creencia de que las elecciones generales de 2024 fueron fraudulentas, como el contenido principal de las teorías de conspiración, y exploraremos de manera tentativa la relación entre la orientación política y los valores personales con estas creencias.
La teoría de valores de Shalom H. Schwartz clasifica los valores humanos básicos en los ejes de 'Apertura al cambio' (Openness to change: OC) frente a 'Conservación' (Conservation: CS) y 'Autoelevación' (Self-enhancement: SE) frente a 'Autotrascendencia' (Self-transcendence: ST) ([ver Figura 1]). Los valores detallados están dispuestos en un círculo, y cuanto más cerca están, mayor es su compatibilidad, y cuanto más lejos, más opuestos son. Por ejemplo, 'Poder' y 'Logro' en el eje de autoelevación contrastan con 'Benevolencia' y 'Universalismo' en el eje de autotrascendencia. De acuerdo con los resultados de investigaciones previas (p. ej., Poier y Suchanek 2024), cuanto más se valora la autoelevación y menos se valora la autotrascendencia, cuanto menos se valora el cambio y las nuevas experiencias, y cuanto más conservadora es la actitud, mayor es la probabilidad de creer que las elecciones en las que los partidos de oposición progresistas obtuvieron la mayoría fueron fraudulentas y de desconfiar del Comité Electoral. Se sabe que las personas con valores conservadores, que generalmente valoran el mantenimiento y control del orden social, tienen altos niveles de confianza en las instituciones (Devos, Spini y Schwartz 2012), pero esto puede variar según el contexto político. Cuando el campo conservador siente que su posición política está amenazada, las creencias conspirativas que dudan de la legitimidad de las instituciones y los organismos pueden ser provocadas y fortalecidas. Este estudio, basado en el modelo de investigación de [ver Figura 2], tiene como objetivo dilucidar mediante análisis cuantitativos empíricos cómo la orientación política y los valores personales se relacionan con la creencia en teorías de conspiración.
III. Datos y Métodos de Análisis
1. Datos y Medición de Variables
Este estudio analizó las respuestas de 1.514 adultos mayores de 19 años, basadas en una encuesta realizada en la cuarta semana de enero de 2025. La variable dependiente consistió en la percepción de la equidad de las 22ª elecciones parlamentarias (en adelante, elecciones generales) y el nivel de confianza en el Comité Electoral. La percepción de la equidad electoral es una variable que mide cómo los encuestados evalúan el grado de libertad y equidad de las elecciones, y se midió en una escala de 4 puntos: 'Completamente libre y justa' (=1), 'Libre y justa pero con pequeños problemas' (=2), 'Libre y justa pero con grandes problemas' (=3), 'No libre ni justa' (=4). Una puntuación más alta indica un mayor nivel de percepción de inequidad electoral. El nivel de confianza en el Comité Electoral es una variable que mide cuánto confían los encuestados en el Comité Electoral, y se midió en una escala de 0 (muy confiable) a 10 (muy desconfiable). Una puntuación más alta indica un mayor nivel de desconfianza hacia el Comité Electoral.
Las principales variables independientes consistieron en la orientación política y los valores personales. La orientación política es una variable que mide cómo los encuestados perciben su posición política, medida en una escala continua de 0 (muy conservador) a 10 (muy progresista). Una puntuación más alta indica que el encuestado tiene una orientación política más progresista. Los valores personales se midieron en cuatro dimensiones basadas en la teoría de valores de Schwartz: autoelevación (SE), autotrascendencia (ST), apertura al cambio (OC) y conservación (CS). Los elementos de valor detallados que componen cada dimensión se midieron en una escala de 1 (nada importante) a 5 (muy importante) (véase la Tabla 1). Para el análisis, se utilizaron puntuaciones estándar por individuo, que son las puntuaciones brutas de cada valor restadas de la puntuación media de los ítems de valor de cada individuo. Las variables de control incluyeron género, edad, nivel educativo, ingresos familiares y región de residencia. Además, se examinaron modelos que incluían el nivel de interés en la política, la autoeficacia y las características de las comunidades en línea visitadas, y se determinó que no afectaban significativamente los resultados clave del análisis.
2. Método de Análisis
Basándose en el modelo de investigación de [ver Figura 2], se realizaron análisis de regresión con la 'percepción de la inequidad electoral' y la 'desconfianza en el Comité Electoral' como variables dependientes. Para explorar el efecto social de la creencia en teorías de conspiración, se realizaron análisis de regresión adicionales con la orientación política, los valores personales y la 'percepción de la equidad (in)electoral' como variables independientes, y la postura ante el impeachment y la evaluación del gobierno de Yoon Suk-yeol como variables dependientes.
IV. Resultados de la Investigación
El gráfico de [ver Figura 3] muestra que la percepción de la inequidad de las 22ª elecciones parlamentarias de 2024 y la actitud de desconfianza hacia el Comité Electoral se distribuyen de manera diferente según la orientación política. Cuanto más conservadora es la orientación, mayor es la tendencia a percibir las elecciones como inequitativas y a desconfiar del Comité Electoral. Por el contrario, cuanto más progresista es la orientación, mayor es la tendencia a evaluar las elecciones como equitativas y a tener un alto nivel de confianza en el Comité Electoral. Esto demuestra que el nivel de confianza en las elecciones y las instituciones estatales puede variar significativamente según la orientación política, lo cual es un resultado relativamente predecible, considerando que fue una elección general en la que la oposición progresista, centrada en el Partido Democrático de Corea, obtuvo una victoria aplastante.
[Figura 3] Distribución de la percepción de la inequidad electoral y la actitud de desconfianza hacia el Comité Electoral
La [Tabla 2] muestra la influencia de la orientación política y los valores personales en la percepción de la inequidad electoral y la actitud de desconfianza hacia el Comité Electoral. Se confirmó una tendencia estadísticamente significativa a la baja en la creencia de que las elecciones generales pasadas fueron inequitativas o en la desconfianza hacia el Comité Electoral cuanto más fuerte era la orientación progresista, lo que concuerda con los hallazgos de investigaciones previas. En cuanto a los valores de Schwartz, cuanto más se valoraba la autoelevación (SE), que valora el poder y el logro, mayor era la creencia de que las elecciones fueron fraudulentas, mientras que las otras tres dimensiones de valores no fueron estadísticamente significativas. En particular, se pudo confirmar empíricamente que la creencia en la teoría de conspiración actual de fraude electoral no está relacionada con los valores de autotrascendencia (ST), que valoran a los demás y a la sociedad, ni con los valores de conservación (CS), que defienden la tradición y las normas. En cuanto a la actitud de desconfianza hacia el Comité Electoral, se confirmaron resultados generalmente similares, y se confirmó además que cuanto más altos son los valores de autotrascendencia (ST) que buscan el bienestar de los demás y de la sociedad, mayor es la confianza en el Comité Electoral.
[Figura 4] Visualización de los resultados del análisis de regresión (Principal)
Para examinar el poder de difusión social de la creencia en teorías de conspiración, se realizaron análisis adicionales. Los resultados del análisis de regresión, que incluyeron los valores, la orientación política y la 'percepción de la equidad (in)electoral' en el modelo de regresión, y examinaron la relación con la actitud de apoyo al impeachment y la evaluación negativa del gobierno de Yoon Suk-yeol, se presentan en la [Tabla 2] (suplementaria). De estos, los resultados de la visualización de la interacción entre la orientación política y la percepción de la inequidad electoral se presentan en la [Figura 5]. Como se esperaba, cuanto más fuerte era la orientación progresista, más pronunciada era la tendencia a evaluar negativamente la gestión del gobierno de Yoon Suk-yeol y a apoyar el impeachment. En particular, se confirmó una tendencia en la que, incluso dentro del espectro conservador, cuando se cree en la teoría de conspiración de fraude electoral, estas actitudes se intensifican aún más, lo que lleva a una mayor oposición al impeachment y a un mayor nivel de apoyo al gobierno de Yoon Suk-yeol. Esto sugiere que las creencias conspirativas, como la percepción de inequidad electoral, pueden actuar como variables moderadoras importantes en las actitudes y evaluaciones políticas.
[Figura 5] Visualización del análisis de regresión sobre la actitud de apoyo al impeachment y la evaluación negativa del gobierno de Yoon Suk-yeol (Suplementario)
V. Conclusión e Implicaciones
Este estudio analizó el impacto de la orientación política y los valores personales en la formación de creencias conspirativas. Los resultados de la investigación mostraron que cuanto más fuerte era la orientación progresista, más se evaluaban las elecciones como equitativas y más se confiaba en el Comité Electoral. Entre los valores personales, cuanto más se valoraba el poder y la autoelevación, mayor era la tendencia a confiar en las teorías de conspiración. Por el contrario, los valores de conservación, que enfatizan la tradición, las normas y la estabilidad, que se predijo que tendrían una fuerte correlación con la orientación política en estudios previos (p. ej., Bolte et al. 2024), en realidad no mostraron una gran relación con la creencia en teorías de conspiración. Estos resultados sugieren que las creencias conspirativas están probablemente profundamente relacionadas con el interés en el control del poder y los recursos y la inmersión en los logros personales. Además, análisis adicionales confirmaron que las teorías de conspiración actuales de fraude electoral no afectan en gran medida a las personas con orientaciones progresistas fuertes, mientras que dentro del espectro conservador se utilizan como herramientas estratégicas para fortalecer la cohesión grupal y obtener legitimidad. Los resultados de este estudio, al revelar que las teorías de conspiración impulsan fuertemente la opinión pública de ciertos grupos, enfatizan la necesidad de buscar respuestas más realistas y estratégicas, liberándose de la lógica de facción que utiliza teorías de conspiración para la resolución de problemas sociales y la integración.■
VI. Referencias
Kim Ji-hye y Kim Sang-hak. 2022. “Investigación de valores y Teoría de Doble Proceso: Aplicación de métodos de medición cognitiva implícita.” *Korean Sociological Association* 56(3): 1-44.
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Carlson, Jennifer and Elliot Ramo. 2023. “‘I’m Not a Conspiracy Theorist, but…’: Knowledge and Conservative Politics in Unsettled Times. Social Forces 101(4): 1658-1681.
Devos, Thierri et al. 2002. “Conflicts Among Human Values and Trust in Institutions.” British Journal of Social Psychology 41: 481-494.
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Poier, Stefan and Michal Suchanek. 2023. “The Effects of Higher-Order Human Values and Conspiracy Beliefs on COVID-19-Related Behavior in Germany.” Journal of Public Health.
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■ Kim Ji-hye_Profesora de Sociología, Universidad de Sogang.
■ Responsable y edición:Song Chae-rin, EAI 연구원
문의 및 편집: 02 2277 1683 (ext. 211) | crsong@eai.or.kr
*Este texto es una traducción mediante IA de un original escrito en coreano. Pueden existir errores de traducción o matices imprecisos.