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[ADRN Issue Briefing] La Lucha Contra la Desinformación: Un Análisis del Ecosistema

Categoría
Comentario e Informe Temático
Publicado
4 de junio de 2025
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Nota del editor

Sunghack Lim, Profesor de la Universidad de Seúl, examina la creciente amenaza de la desinformación en los países asiáticos, especialmente a la luz del uso cada vez mayor de las redes sociales, la manipulación política y la interferencia electoral extranjera. Lim destaca la acelerada proliferación de narrativas falsas en forma de deepfakes y campañas impulsadas por algoritmos, que socavan la integridad electoral. Subraya la necesidad apremiante de fortalecer la alfabetización mediática y desarrollar respuestas equilibradas que frenen la desinformación sin comprometer las libertades digitales.

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※ Este informe se basa en un extracto del informe de la Red Asiática por la Democracia (Asia Democracy Network) titulado “Panorama de la Democracia 2024” publicado el 19 de mayo de 2025.

La desinformación se está convirtiendo en un desafío cada vez más significativo en Asia, y se espera que su prevalencia se intensifique en los próximos años. Esta tendencia está impulsada por varios factores clave que contribuyen a la vulnerabilidad de la región a la desinformación y su propagación.

En primer lugar, Asia sigue teniendo una gran población de usuarios de redes sociales, muchos de los cuales operan dentro de redes cerradas debido a preocupaciones de privacidad, el deseo de conectarse con usuarios afines y otras consideraciones de seguridad de la información. Este ecosistema sigue siendo particularmente susceptible a la rápida difusión de desinformación, ya que la información tiende a circular dentro de cámaras de eco con una verificación externa limitada.

En segundo lugar, la explotación política de la desinformación ha sido un problema persistente en muchos países asiáticos, con una escalada notable durante los períodos electorales. Los países asiáticos son especialmente vulnerables dadas las cuestiones persistentes sobre la débil administración electoral y las regulaciones de campaña. Se espera que este patrón persista y potencialmente empeore en las naciones asiáticas programadas para elecciones en 2025, dadas las crecientes divisiones políticas y la inestabilidad que experimenta la región. Además, la interferencia electoral extranjera en los discursos de las redes sociales, particularmente de actores como China y Rusia, sigue siendo una preocupación, ya que estas naciones utilizan la desinformación para promover sus intereses geopolíticos.

En tercer lugar, la aparición de campañas de desinformación impulsadas por IA en Asia presenta una tendencia preocupante. El uso sofisticado de la inteligencia artificial en la creación y difusión de narrativas falsas plantea nuevos desafíos a la integridad de la información y los procesos democráticos.

Por último, los bajos niveles generales de alfabetización mediática entre las poblaciones asiáticas exacerban el problema. Muchos ciudadanos carecen de las habilidades críticas necesarias para diferenciar entre información fiable y desinformación, lo que los hace más susceptibles a la manipulación.

Sin embargo, es crucial reconocer que la rápida proliferación de las redes sociales y los avances en la tecnología de IA en Asia también han producido resultados positivos, como una mayor accesibilidad a la información y un mayor compromiso cívico. Esto presenta un dilema complejo: las regulaciones estrictas destinadas a frenar la desinformación podrían reprimir inadvertidamente estos aspectos beneficiosos de la comunicación digital. En consecuencia, encontrar una solución eficaz que equilibre la mitigación de la desinformación con la preservación de las libertades digitales sigue siendo un desafío importante.

El Fértil Ecosistema de la Desinformación

La adopción generalizada de plataformas de redes sociales ha llevado a tasas de uso excepcionalmente altas de plataformas como Facebook y WhatsApp en la mayoría de los países asiáticos. Un estudio reciente que evaluó el uso de Internet en el Sudeste Asiático reveló que los adolescentes de 16 a 24 años pasan un promedio de 10 horas al día en línea (Kemp 2021). Este extenso compromiso con las plataformas digitales amplifica significativamente el riesgo de exposición a la desinformación en la región. En 2023, la región de Asia-Pacífico representó aproximadamente el 60% de la base global de usuarios de redes sociales. Con una tasa de crecimiento anual constante del 2,7%, se proyectaba que esta región añadiría más de 59 millones de nuevos usuarios en 2024, superando el crecimiento combinado de usuarios a nivel mundial. Se espera que la tendencia de aumento de las suscripciones y el tiempo de uso de las redes sociales continúe hasta 2025, exacerbando aún más el potencial de propagación de la desinformación (DMFA 2025).

Según la encuesta de DataReportal a usuarios de Internet de entre 14 y 64 años en la región de Asia-Pacífico durante el cuarto trimestre de 2023, se observaron variaciones significativas en los patrones de uso de las redes sociales entre los diferentes países (Figura 1). El estudio, que examinó el tiempo diario promedio dedicado a las plataformas de redes sociales, reveló que Filipinas lideró la región en participación en redes sociales. Los usuarios de Internet en Filipinas demostraron el mayor uso diario promedio de redes sociales, dedicando tres horas y 30 minutos al día a estas plataformas. Este hallazgo subraya el papel sustancial que desempeñan las redes sociales en la vida diaria de los usuarios de Internet filipinos. Después de Filipinas, Indonesia emergió como el segundo país más activo en términos de uso de redes sociales. Malasia y Tailandia también exhibieron niveles notables de participación, clasificándose en tercer y cuarto lugar respectivamente en la encuesta (Statista 2023). Los datos sugieren que las redes sociales se han integrado profundamente en las rutinas diarias de los usuarios de Internet en estos países, influyendo potencialmente en diversos aspectos de la interacción social, la difusión de información y el comportamiento del consumidor.

Figura 1. Tiempo diario promedio dedicado al uso de redes sociales en la región de Asia-Pacífico en el 4.º trimestre de 2023, por país o territorio (en horas y minutos)

Más allá de las cuestiones de número de suscriptores y tiempo de uso, la estructura de red de las plataformas de redes sociales presenta un desafío adicional. Las aplicaciones populares de redes sociales y mensajería en Asia, como Facebook, Tiktok, WhatsApp y X (anteriormente Twitter), presentan predominantemente redes cerradas conocidas como "jardines vallados" (walled gardens). La información difundida a través de estas redes tiende a resonar fuertemente, ya que los destinatarios confían más en grupos que comparten perspectivas similares. Estos "jardines vallados" se caracterizan por grupos de usuarios restringidos, donde los usuarios se conectan principalmente con personas que tienen puntos de vista similares. Esta estructura facilita el intercambio de información basado en la confianza, lo que lleva a los usuarios a depositar una mayor confianza en la información que circula dentro de sus redes íntimas. En consecuencia, esta estructura de red cerrada crea un entorno propicio para la rápida propagación de noticias falsas, permitiendo que ganen credibilidad sin una verificación adecuada, aumentando así la vulnerabilidad a la proliferación de información falsa (Yee 2017). Por ejemplo, en Filipinas, la desinformación difundida por partidarios del presidente Rodrigo Duterte a través de páginas y grupos de Facebook ha sido fundamental para mantener el apoyo a la sangrienta "guerra contra las drogas" de la administración.

La Proliferación de la Desinformación Política y la Interferencia Electoral Extranjera

La desinformación política se ha convertido en una preocupación primordial en numerosos países, con una prevalencia particularmente aguda durante los períodos electorales (Kajimoto y Stanley 2018). La utilización generalizada de las plataformas de redes sociales por parte de los políticos para la participación de los votantes y con fines de campaña ha provocado un aumento significativo de la desinformación dirigida a cuestiones sensibles como la religión y la etnia durante las temporadas electorales. Se ha documentado la difusión organizada de información falsa por parte de ciber-tropas (Iannone 2022). Varios actores y partidos políticos han empleado especialistas en campañas digitales y han contratado entidades como "buzzers" (Indonesia), "trolls" (Filipinas) y "IO" (operadores de información, Tailandia) para propagar narrativas manipuladas destinadas a desacreditar a los oponentes políticos. Algunos políticos han recurrido a exacerbar las tensiones religiosas (Indonesia/Tailandia) y étnicas (los tres países) dentro de las comunidades en desesperados intentos por conseguir votos. Al mismo tiempo, las plataformas tecnológicas, los periodistas y los verificadores de hechos luchan por mantenerse al día con las sofisticadas innovaciones de los arquitectos de la desinformación. Cabe destacar que actores estatales y legisladores gubernamentales en estos países han sido implicados no solo en no mitigar la desinformación, sino también en la producción directa de falsedades políticas. Esta participación de entidades oficiales en la creación y difusión de desinformación presenta un desafío significativo para la integridad de la información y los procesos democráticos en la región.

Las elecciones en Asia han trascendido las preocupaciones domésticas, evolucionando hasta convertirse en un asunto de importancia internacional. Evidencia reciente ha revelado que naciones como Rusia, China e Irán están interviniendo activamente en los procesos electorales extranjeros para promover sus propios intereses geopolíticos a través de diversos medios, como respuesta al giro de Occidente hacia Asia y en un esfuerzo por ayudar a aliados locales más afines a su causa. Entre estas, la difusión de desinformación se ha convertido en la forma más prevalente de interferencia electoral extranjera. El contenido de esta desinformación está estratégicamente diseñado para exacerbar las tensiones sociales existentes, apuntando a las líneas de falla raciales, de clase, religiosas y generacionales. Esta amplificación deliberada de la polarización representa una amenaza significativa para las instituciones y procesos democráticos. La interferencia electoral extranjera, particularmente a través de campañas de desinformación, representa un desafío complejo para la integridad de los sistemas democráticos. Estas intervenciones explotan las vulnerabilidades inherentes a las sociedades abiertas, aprovechando las plataformas digitales y los algoritmos de las redes sociales para maximizar su impacto.

Según Wang Chan-Hsi del Instituto de Investigación de Defensa y Seguridad Nacional, las operaciones de influencia de China utilizan cada vez más algoritmos en plataformas de redes sociales como YouTube, Facebook y TikTok para difundir un gran volumen de vídeos cortos cargados de mensajes favorables al Partido Comunista Chino. Investigadores de la Universidad de Princeton han descubierto que este contenido está finamente calibrado para dirigirse a grupos demográficos específicos, incluidos los votantes de edad avanzada que pueden ser más susceptibles a la desinformación y los espectadores más jóvenes cuyas identidades políticas aún no están completamente formadas. Estas tácticas sofisticadas explotan la curación algorítmica de contenido en las plataformas de redes sociales, lo que puede exacerbar la polarización política al amplificar el contenido coherente con las creencias existentes de los usuarios y suprimir la información contradictoria (McCartney 2024).

Desinformación Impulsada por IA

La reciente divulgación por parte de OpenAI de cinco campañas encubiertas de influencia que utilizan sus tecnologías de inteligencia artificial (IA) para la manipulación engañosa de la opinión pública a nivel mundial ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por el papel de la IA en la difusión de desinformación, especialmente durante los períodos electorales (Metz 2024). Esta revelación subraya el potencial de la desinformación generada por IA para impactar significativamente la confianza de los votantes, distorsionar las percepciones de los candidatos y las cuestiones, y potencialmente manipular los resultados electorales. La creciente sofisticación de las herramientas de IA ha facilitado la producción de noticias falsas, deepfakes y narrativas engañosas con una facilidad sin precedentes. A nivel mundial, ha habido un aumento interanual del 245% en incidentes de deepfakes, y algunos países de Asia-Pacífico han experimentado aumentos aún más drásticos: Corea del Sur (1625%), Indonesia (1550%) e India (280%). Esta tendencia es particularmente alarmante dados los numerosos comicios programados para 2024 y 2025 en varias naciones. La reciente experiencia de Indonesia ejemplifica los desafíos que plantea la desinformación generada por IA en contextos electorales (Ng 2024).

Vídeos deepfake que presentaban al candidato presidencial Anies Baswedan hablando árabe fluido y al difunto presidente Suharto respaldando a un candidato del Partido Golkar obtuvieron millones de visitas. La Sociedad Indonesia Antidifamación informó de una duplicación de la desinformación relacionada con la IA en comparación con elecciones anteriores (Beltran 2024). El auge de la IA presenta un dilema complejo para las democracias de Asia. Gobiernos y políticos, desde Filipinas hasta Corea del Sur, se enfrentan al doble potencial de la IA: su capacidad para mejorar la participación de los votantes, optimizar las campañas y mejorar la administración electoral, en contraposición a su capacidad para propagar desinformación y potencialmente socavar la integridad de los procesos democráticos.

El Papel Crítico de la Alfabetización Mediática en la Lucha Contra la Desinformación

En el panorama digital contemporáneo, la proliferación de la desinformación representa una amenaza significativa para los procesos democráticos y la estabilidad social. Para abordar eficazmente este desafío, el desarrollo de sólidas capacidades de alfabetización mediática entre los ciudadanos es primordial. La alfabetización mediática, definida como la capacidad de analizar, evaluar y crear contenido mediático de forma crítica, sirve como un mecanismo de defensa crucial contra la propagación de información falsa o engañosa.

La importancia de la alfabetización mediática es particularmente pronunciada en los países asiáticos, donde la rápida digitalización de los ecosistemas de información ha superado el desarrollo de habilidades críticas de consumo de medios entre la población general.

El informe de la OCDE de 2021 "Lectores del Siglo XXI: Desarrollo de Habilidades de Alfabetización en un Mundo Digital" proporciona información valiosa sobre las capacidades de alfabetización mediática de los estudiantes en diferentes países. Este estudio, publicado en mayo de 2021, ofrece una evaluación integral de la capacidad de los estudiantes de 15 años para navegar y evaluar información digital, con un enfoque particular en su capacidad para distinguir entre hechos y opiniones. Los resultados de esta evaluación revelaron disparidades significativas en las habilidades de alfabetización digital entre los países miembros de la OCDE. Notablemente, los estudiantes surcoreanos, a pesar de su alto rendimiento general en habilidades de lectura, demostraron una baja y sorprendente competencia para distinguir hechos de opiniones. Solo el 25,6% de los estudiantes coreanos identificaron con éxito información fáctica de opiniones, una cifra sustancialmente inferior al promedio de la OCDE del 47% (OCDE 2021).

Para abordar estos desafíos, es imperativo un esfuerzo concertado para mejorar la educación en alfabetización mediática en toda Asia. Este esfuerzo debe abarcar los sistemas de educación formal, desde las escuelas primarias hasta las universidades, así como programas de educación para adultos y campañas de concienciación pública. El desarrollo curricular debe centrarse en habilidades de pensamiento crítico, alfabetización digital y la capacidad de verificar las fuentes de información (EDUtechtalks 2024). Los gobiernos y la sociedad civil están tomando diversas medidas, incluida la legislación, la verificación de hechos y la educación en alfabetización mediática. Sin embargo, las medidas eficaces se han visto obstaculizadas por preocupaciones sobre infracciones a la libertad de expresión (Kajimoto y Stanley 2018). ■

Referencias

Beltran, Sam. 2024. “¿Mejorará o socavará la IA las elecciones en Asia?” South China Morning Post. 15 de diciembre. https://www.scmp.com/week-asia/politics/article/3290710/will-ai-enhance-or-undermine-asias-elections(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

Digital Marketing for Asia: DMFA. 2024. “Plataformas de redes sociales más populares en APAC en 2025.” https://www.digitalmarketingforasia.com/most-popular-platforms-social-media-in-apac-in-2025/(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

EDUtechtalks. 2024. “Fortalecimiento de la alfabetización mediática en el Sudeste Asiático: un esfuerzo colaborativo liderado por la USAID.” 2 de febrero. https://edutechtalks.com/strengthening-media-literacy-in-southeast-asia-a-collaborative-effort-led-by-usaid/(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

Kajimoto, Masato y Samantha Stanley. 2018. Information Disorder in Asia. The Journalism & Media Studies Centre. 1-53.

McCartney, Micah. 2024. “Interferencia electoral de China en Taiwán explicada.” Newsweek. 4 de enero. https://www.newsweek.com/china-election-interference-taiwan-2024-presidential-legislative-elections-1857622(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

Metz, Cade. 2024. “OpenAI dice que Rusia y China usaron su IA en campañas encubiertas.” New York Times. 30 de mayo. https://www.nytimes.com/2024/05/30/technology/openai-influence-campaigns-report.html(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

Ng, Victor. 2024. “Combatiendo el fraude de deepfakes durante las elecciones.” CybersecAsia. https://cybersecasia.net/features/combating-deepfake-fraud-during-elections/(Accedido el 20 de diciembre de 2024)

OCDE. 2021. Lectores del Siglo XXI: Desarrollo de Habilidades de Alfabetización en un Mundo Digital. París: OECD Publishing. https://www.oecd.org/en/publications/21st-century-readers_a83d84cb-en.html (Consultado el 20 de diciembre de 2024)

Statista. 2023. “Tiempo medio diario dedicado a las redes sociales en la región de Asia y el Pacífico a partir del tercer trimestre de 2024, por país o territorio.” https://www.statista.com/statistics/1128147/apac-daily-time-spent-using-social-media-by-country-or-region/ (Consultado el 20 de diciembre de 2024)

Yee, Andy. 2017. “Política de posverdad y noticias falsas en Asia.” Global Asia 12, 2: 67–71.


Sunghack Lim es Profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Seúl.


■ Editado por Hansu Park, Investigador Asociado

    Consultas: 02 2277 1683 (ext. 204) | hspark@eai.or.kr

Archivos adjuntos

  • Lim_TheStruggleAgainstDisinformation_250604_ADRNIssueBriefing.pdf

*Este texto es una traducción mediante IA de un original escrito en inglés. Pueden existir errores de traducción o matices imprecisos.

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