El apoyo de Rusia al avance de los drones militares de Corea del Norte: La estructuración de la cooperación técnico-militar entre Corea del Norte y Rusia y sus implicaciones para la seguridad de la península coreana
Resumen ejecutivo
Desde la cumbre de Vostochny en 2023, la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia se ha consolidado en una estructura en la que los despliegues de tropas y el suministro de material norcoreanos son correspondidos con transferencias de tecnología rusa. Con la neutralización por parte de Rusia del régimen de monitoreo de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte, los mecanismos multilaterales para frenar las transferencias de tecnología, incluidos los drones, han desaparecido en la práctica. La Unión Europea y la comunidad internacional en general consideran esta relación como estructural, no como un acuerdo temporal, y esperan que la cooperación persista incluso después de la guerra. Sin embargo, las opiniones sobre la transferencia de tecnologías avanzadas, como los drones autónomos con IA, están divididas entre quienes la dan por confirmada y quienes instan a la cautela. Esta situación exige una respuesta selectiva, concentrando los recursos de la postura de defensa combinada de la República de Corea y Estados Unidos y del Sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea (KAMD) en la reevaluación de capacidades basada en transferencias de tecnología verificadas, en lugar de en indicadores simbólicos. También es prudente mantener canales limitados con Rusia, centrándose en la verificación de información en lugar de cortarlos por completo. Si bien plantear el asunto en las Naciones Unidas es útil para construir legitimidad normativa internacional, la condición de Rusia como miembro permanente del Consejo de Seguridad presenta un obstáculo fundamental para restaurar sanciones efectivas.
I. Análisis de la situación actual
El apoyo de Rusia al avance de los drones militares de Corea del Norte: Análisis de la situación actual
1. Antecedentes y desarrollos
○ El punto de inflexión en la profundización de la relación entre Corea del Norte y Rusia fue la cumbre de septiembre de 2023 en Vostochny. La elección de un cosmódromo como sede señaló la dirección de la cooperación ampliada [3]. Durante la visita, Kim Jong Un se reunió con el entonces ministro de Defensa, Shoigú, y abordó el destructor *Mariscal Sháposhnikov* para inspeccionar el sistema de misiles Kalibr [3].
○ En 2024, Rusia tomó medidas para neutralizar el régimen de monitoreo de sanciones contra Corea del Norte. En marzo, vetó la extensión del mandato del Panel de Expertos del Consejo de Seguridad de la ONU encargado de supervisar la aplicación de las sanciones [3]. En junio, ambos países firmaron un Tratado de Asociación Estratégica Integral, elevando de hecho su relación a un nivel de alianza [3].
○ Posteriormente, Corea del Norte ha proporcionado a Rusia personal y material militar a gran escala. Según un informe del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) de Corea del Sur, se estima que las bajas entre las tropas norcoreanas desplegadas superan las 4.700 [3]. Según se informa, una unidad de misiles norcoreana, compuesta por seis lanzadores y 120 misiles, está siendo desplegada en el óblast de Vorónezh [3]. Se ha confirmado el uso de misiles balísticos de fabricación norcoreana en ataques aéreos sobre Radushne y Zaporiyia [3].
○ A cambio, se han ido acumulando pruebas de transferencias de tecnología rusa. Se han hecho acusaciones sobre la transferencia de tecnologías sensibles, incluidos reactores para submarinos de propulsión nuclear y sistemas de defensa aérea [1][2]. También se entiende que ya se ha transferido tecnología de drones [1].
○ Sin embargo, el Centro de Estudios Norcoreanos del EAI ha mantenido una postura cautelosa sobre la probabilidad de tales transferencias de tecnología. El director Park Won-gon señaló: «Es poco probable que Rusia transfiera a cambio tecnologías clave para el desarrollo de armas avanzadas a Corea del Norte» [6]. Evaluó que lo que Corea del Norte busca de Rusia es «tecnología clave para satélites o para los misiles balísticos intercontinentales que Corea del Norte continúa desarrollando» [6]. Park también analizó que la cumbre podría ser un «paso contraproducente» que profundice el aislamiento diplomático de Corea del Norte [6].
2. Situación actual
○ *The Diplomat* evalúa que el apoyo de Rusia en materia de drones ha entrado en una nueva fase. Sostiene que, a medida que se acelera el ritmo de innovación en el campo de batalla ruso, se amplía el acceso potencial de Corea del Norte a sistemas avanzados como drones autónomos equipados con IA y drones de propulsión a chorro [1]. Esto se cita como un ejemplo paradigmático de los riesgos de proliferación que surgen de la guerra en Ucrania [1].
○ Las propias capacidades de drones de Rusia también están avanzando rápidamente. Al Jazeera ha informado que drones rusos de propulsión a chorro están atacando zonas civiles en Ucrania, causando numerosas víctimas [13]. Un ataque el 29 de agosto a un depósito de municiones en la aldea de Mirne causó la muerte de 38 personas [13]. El Grupo Kaláshnikov planea exhibir por primera vez sus drones probados en combate en la guerra de Ucrania en una próxima feria aeronáutica en el norte de África [11].
○ La cooperación entre Corea del Norte y Rusia se está expandiendo más allá del ámbito militar hacia la infraestructura y la economía. El 7 de septiembre se inauguró el primer puente vial transfronterizo entre ambos países [7]. El primer ministro ruso, Mishustin, lo describió como un «poderoso impulso para la cooperación comercial, económica, científico-técnica y cultural» [7]. El presidente de la Duma Estatal rusa, Viacheslav Volodin, visitó Pionyang para asistir a la ceremonia de inauguración de un monumento a los soldados caídos en la guerra de Ucrania [16].
○ La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la persistencia estructural de la cooperación entre Corea del Norte y Rusia. Un funcionario del Servicio Europeo de Acción Exterior de la Unión Europea declaró: «No se trata de una medida puntual, sino de algo mucho más estructural», y predijo que la cooperación continuará incluso después de que termine la guerra [9]. Durante un debate de la ONU sobre Ucrania, Corea del Sur y Japón condenaron enérgicamente la transferencia de misiles balísticos y el despliegue de tropas de Corea del Norte a Rusia [8].
○ Al mismo tiempo, hay informes de que la proliferación se está canalizando a través de cadenas de suministro chinas. Se descubrió que una empresa estatal china suministró 46 toneladas de fibra de carbono, una materia prima para la fabricación de drones, a una filial de la rusa Rosatom, disfrazando el envío como carga civil [4][12]. Esto sugiere la posible formación de una red trilateral Corea del Norte-China-Rusia para la circulación de tecnología y material, que se extendería más allá del marco bilateral [2].
3. Actores y posturas clave
○ **Corea del Norte**: Aprovecha sus sistemas de armas convencionales que son interoperables con los de Rusia, como los proyectiles de artillería de 152 mm [6]. Parece estar priorizando los beneficios militares, incluida la acumulación de datos de combate y la verificación de tecnologías de guiado de precisión [3]. Se evalúa que los beneficios económicos que recibe a cambio no son significativos [3].
○ **Rusia**: Compensa su agotamiento de personal y material en la prolongada guerra de Ucrania con el apoyo de Corea del Norte [5]. Es probable que a cambio proporcione tecnologías probadas en combate, como drones y misiles, al tiempo que traza una línea roja en la transferencia de tecnologías estratégicas clave [6]. Tiene un incentivo para elevar su relación con Corea del Norte a un nivel «estructural» y mantenerla después de la guerra [9].
○ **Corea del Sur**: Exige públicamente el fin de la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia en las Naciones Unidas, aplicando así una presión normativa [8]. Se enfrenta a la disyuntiva entre los beneficios prácticos de gestionar las relaciones con Rusia y la necesidad de fortalecer sus alianzas de seguridad en Europa [15].
○ **China**: Muestra una doble postura, manteniendo su distancia de la guerra en Ucrania mientras suministra materiales a la industria de defensa rusa [4][6]. Se evalúa que es cautelosa ante la rápida cristalización de un alineamiento de bloques entre la República de Corea-EE. UU.-Japón frente a Corea del Norte-China-Rusia [6].
○ **Unión Europea**: Percibe la cooperación entre Corea del Norte y Rusia como una amenaza directa a la seguridad europea y advierte de su persistencia estructural [9].
4. Cuestiones clave
○ Las evaluaciones sobre la sustancia y el nivel de la transferencia de tecnología están divididas. Los medios de comunicación occidentales enfatizan la posible transferencia de tecnologías avanzadas, incluidos reactores nucleares, sistemas de defensa aérea y drones con IA [1][2]. En contraste, el Centro de Estudios Norcoreanos del EAI cree que es probable que Rusia sea reacia a transferir tecnologías clave relacionadas con misiles balísticos intercontinentales y satélites [6].
○ Los límites de la verificabilidad restringen los juicios políticos. *Foreign Policy* señala que la «naturaleza y el alcance» de la tecnología transferida «son difíciles de verificar» [15]. Algunas cifras, como la escala de los despliegues de tropas, también dependen de fuentes únicas y requieren una mayor verificación [3].
○ Las implicaciones para la postura de disuasión en la península coreana ya se están haciendo evidentes. El despliegue de una unidad de misiles norcoreana en el óblast de Vorónezh se considera un factor que podría alterar la base de referencia para evaluar la tecnología de guiado de precisión de Corea del Norte [3]. Esto ha llevado a pedir una reevaluación de la postura de defensa combinada de la República de Corea y Estados Unidos y de los escenarios de interceptación del KAMD, basándose específicamente en los cambios tecnológicos verificados [3].
○ La posible formación de una cadena de suministro circular entre Corea del Norte, China y Rusia ha surgido como una nueva cuestión clave a monitorear. El suministro de materiales para drones de China a Rusia se observa en paralelo al avance de los drones de Corea del Norte [4][12]. Esto plantea directamente interrogantes sobre la eficacia del régimen de sanciones contra Corea del Norte [3].
II. Análisis en profundidad
El apoyo de Rusia al avance de los drones militares de Corea del Norte: Análisis en profundidad
1. Análisis de las causas fundamentales
○ Un motor fundamental es la demanda de Corea del Norte de una compensación a cambio de su provisión a gran escala de tropas y material. Según estimaciones del NIS, las bajas entre las tropas norcoreanas desplegadas superan las 4.700 [3]. Se han utilizado misiles balísticos de fabricación norcoreana en ataques aéreos sobre Radushne y Zaporiyia [3]. Sería difícil mantener la cooperación sin recompensas tecnológicas proporcionales a estas contribuciones.
○ La necesidad de Rusia de reponer sus pérdidas en el campo de batalla ha aumentado su incentivo para transferir tecnología. La prolongada guerra en Ucrania ha provocado un aumento en la demanda de drones [13][14]. Empresas de defensa rusas como el Grupo Kaláshnikov han llegado a la etapa de exhibir sus drones probados en combate en ferias internacionales [11]. Esto indica que tienen un excedente de capacidad de producción y conocimientos técnicos que pueden ser transferidos a Corea del Norte.
○ La neutralización del sistema de monitoreo de la ONU ha eliminado un disuasivo institucional clave. En marzo de 2024, Rusia vetó la renovación del mandato del Panel de Expertos del Consejo de Seguridad que supervisa la aplicación de sanciones contra Corea del Norte [3]. Esto ha desmantelado de hecho el organismo multilateral responsable de controlar las transferencias de armas y tecnología. Esta cuestión está directamente vinculada al funcionamiento más amplio de las Naciones Unidas.
○ Un interés compartido impulsa la cooperación: ambos países están bajo sanciones occidentales y necesitan urgentemente alianzas alternativas. Institucionalizaron esta cooperación en junio de 2024 con el Tratado de Asociación Estratégica Integral [3]. Un funcionario de la UE ha descrito esto como una «relación estructural» [9].
2. Contexto estructural
○ **Estructura política**: La relación ha transitado de la diplomacia a nivel de cumbre a la cooperación a nivel de trabajo. La cumbre de Vostochny de septiembre de 2023 marcó el punto de inflexión [3]. Eventos posteriores, como la visita del presidente de la Duma Estatal, Volodin, a Pionyang y la inauguración del monumento a los caídos en la guerra, demuestran un cambio de la política simbólica a la cooperación institucionalizada [16].
○ **Estructura económica**: La expansión de la infraestructura transfronteriza ha creado la base física para el movimiento de tecnología y personal. El primer puente vial transfronterizo entre ambos países se inauguró el 7 de septiembre [7]. El primer ministro Mishustin lo describió como un «impulso para la cooperación comercial, económica, científico-técnica y cultural» [7]. Este enlace de infraestructura facilita canales regulares para la transferencia de tecnología.
○ **Estructura de seguridad**: El despliegue de una unidad de misiles norcoreana en el oeste de Rusia ha elevado la cooperación a un nivel operativo. El despliegue previsto en el óblast de Vorónezh implica seis lanzadores y 120 misiles [3]. Esto lleva la cooperación más allá del simple suministro de personal y material al despliegue operativo de sistemas de armas de combate [3]. Este desarrollo es un punto clave a monitorear dentro del tema más amplio de la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia y su impacto en la península coreana.
○ **El vacío en el Consejo de Seguridad**: El colapso de la estructura del Consejo de Seguridad está permitiendo institucionalmente que los riesgos de proliferación no sean controlados. Aunque Corea del Sur y Japón han condenado enérgicamente la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia en los debates de la ONU sobre Ucrania, es poco probable que se restablezca el poder de ejecución de las sanciones mientras Rusia mantenga su estatus de miembro permanente [8].
○ **La variable de China**: El ambiguo papel de China como tercera parte complica el contexto estructural. Se descubrió que una empresa estatal china exportó encubiertamente 46 toneladas de fibra de carbono a un fabricante de drones ruso [4][12]. Sin embargo, Park Won-gon del EAI evalúa que, debido a que China está «manteniendo una cierta distancia» de la guerra en Ucrania, es poco probable que se forme rápidamente un alineamiento de bloques rígido entre la República de Corea-EE. UU.-Japón frente a Corea del Norte-China-Rusia [6]. Esto sugiere que el asunto tiene un vínculo directo limitado con la competencia estratégica más amplia entre Estados Unidos y China.
3. Precedentes históricos y casos comparativos
○ La dinámica actual es una notable inversión de la relación de ayuda militar soviético-norcoreana durante la Guerra Fría. Después de la Guerra de Corea, la Unión Soviética fue un proveedor unilateral de ayuda militar a Corea del Norte. Hoy, los roles se han invertido, con Corea del Norte proporcionando personal y material a cambio de tecnología rusa. Esto significa un cambio en el estatus de Corea del Norte, de receptor de ayuda a socio con influencia estratégica.
○ La cooperación en materia de drones entre Irán y Rusia sirve como el precedente más cercano. Al principio de la guerra de Ucrania, Rusia importó grandes cantidades de drones Shahed de fabricación iraní y posteriormente estableció su propio sistema de producción. El actual apoyo tecnológico en drones a Pionyang puede verse como una aplicación de este modelo. Sin embargo, la dirección de la transferencia es diferente: Corea del Norte es el receptor de la tecnología, mientras que Irán fue el proveedor.
○ La situación también se alinea con el historial de Rusia de proliferación relacionada con armas de destrucción masiva. Desde la Guerra Fría, Rusia ha transferido tecnología de misiles y defensa aérea a países como Irán y Siria. Las presuntas transferencias de sistemas de defensa aérea y reactores para submarinos de propulsión nuclear pueden interpretarse como una continuación de este patrón [1][2]. Sin embargo, como se ha señalado, sigue siendo difícil verificar si estas transferencias han ocurrido realmente y en qué medida [15].
○ Dentro del EAI, ha existido desde hace tiempo una visión cautelosa sobre la viabilidad de las transferencias de tecnología. El director Park Won-gon ha señalado: «Es poco probable que Rusia transfiera a cambio tecnologías clave para el desarrollo de armas avanzadas a Corea del Norte» [6]. Evaluó que lo que Corea del Norte busca es «tecnología clave para satélites o para los misiles balísticos intercontinentales que Corea del Norte continúa desarrollando» [6]. Esta perspectiva contrasta con los informes más alarmistas de *The Diplomat* [1], lo que subraya la necesidad de considerar ambos puntos de vista.
4. Variables clave que configuran los desarrollos futuros
○ **El momento y la naturaleza del fin de la guerra en Ucrania** serán decisivos para la sostenibilidad de esta cooperación. Un funcionario de la UE ha predicho que la cooperación entre Corea del Norte y Rusia continuará «estructuralmente» incluso después de la guerra [9]. Esta variable está directamente vinculada a los escenarios de fin de guerra para el conflicto.
○ **La recuperación de la capacidad de producción de defensa interna de Rusia** determinará sus incentivos para la transferencia de tecnología. Si la producción propia de Rusia se normaliza, su incentivo para transferir el excedente de tecnología y capacidad a Corea del Norte podría disminuir. Por el contrario, una guerra de desgaste prolongada aumentaría el incentivo para ampliar la interoperabilidad con Corea del Norte.
○ **La posible reactivación del régimen de sanciones del Consejo de Seguridad** es clave para restaurar la disuasión. Mientras Rusia ejerza su veto, la acción efectiva a nivel de la ONU seguirá siendo limitada [3][8]. Una variable clave es si surgen discusiones sobre mecanismos de monitoreo alternativos, como una coalición multilateral de voluntarios.
○ **La capacidad interna de Corea del Norte para la absorción y operacionalización de tecnología** es también un factor crítico. Pionyang enfrenta limitaciones industriales que podrían impedir su capacidad para traducir la tecnología de drones transferida en producción y despliegue masivos. La brecha en su capacidad de absorción puede ser aún mayor para tecnologías más avanzadas, como la integración de IA y la propulsión a chorro [1]. Esto se relaciona con el tema más amplio de la proliferación de nuevas tecnologías, un tópico dentro de la seguridad emergente y no tradicional.
○ **Las capacidades de verificación de las agencias de inteligencia de la República de Corea y de Estados Unidos** determinarán la credibilidad de los juicios políticos. Como se ha señalado repetidamente, la sustancia y el nivel de las transferencias de tecnología son «difíciles de verificar» [15]. Por lo tanto, es crucial protegerse contra los riesgos gemelos de la sobrerreacción y la subestimación. Este asunto está directamente vinculado al intercambio de inteligencia entre la República de Corea y Estados Unidos y a las operaciones del Grupo Consultivo Nuclear (GCN) en el marco de la alianza.
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Inicia sesión para seguir leyendo*Este texto es una traducción mediante IA de un original escrito en coreano. Pueden existir errores de traducción o matices imprecisos.
Este informe es un análisis en profundidad planificado por un investigador de EAI, basado en una investigación rigurosa asistida por IA y redactado en su versión final por el investigador de EAI.