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Análisis de la orden de Trump de reducir los ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos y la posibilidad de una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos

Categoría
Observación Actual
Publicado
18 de agosto de 2026
Ilustración

Resumen Ejecutivo

El presidente Trump ordenó al secretario de Defensa, Hagerty, reducir la escala de los ejercicios el 16 de agosto, un día antes del inicio de Ulchi Freedom Shield. Las razones aducidas fueron la amistad personal con Kim Jong-un, la carga de los gastos de defensa y la falta de cooperación de Irán, pero los ejercicios se llevaron a cabo según lo planeado sin cancelación, lo que reveló una clara brecha entre el anuncio y la implementación. Esto no fue una decisión política, sino una medida declaratoria del canal personal de Trump, que reafirmó el patrón de toma de decisiones único de Trump, que opera de forma independiente de la línea de trabajo del Departamento de Defensa. La posibilidad de una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos es limitada, con una probabilidad del 20%, y la trayectoria más probable (55%) es que la reducción de los ejercicios se solidifique en medio de una tensión de baja intensidad continua. El gobierno debe reconocer la presión de Estados Unidos sobre Irán y los gastos de defensa no como asuntos individuales sino como un paquete, y ajustar las prioridades de respuesta a través de tres canales: canal, negociación y comunicación. Las empresas, en lugar de ajustar apresuradamente sus carteras, deben centrarse en establecer puntos de activación por escenario.

Diagrama

I. Análisis de la Situación del Problema

Análisis de la Situación del Problema: La orden de Trump de reducir los ejercicios conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos y la situación en la península de Corea

1. Antecedentes y Desarrollo

Los ejercicios Ulchi Freedom Shield (UFS) estaban programados para comenzar el 17 de agosto. Sin embargo, el 16 de agosto (hora local), un día antes del inicio, el presidente Trump publicó en Truth Social. Afirmó haber ordenado al secretario de Defensa, Hagerty, que "redujera significativamente" la escala de los ejercicios [1][4].

Trump presentó dos razones. Una es su "muy buena relación" con el presidente Kim Jong-un. Afirmó que Corea del Norte había mostrado una "actitud no amenazante y respetuosa" durante su mandato [1]. La otra es el problema del costo. Reiteró su queja de que Estados Unidos había asumido una parte sustancial de los costos de los ejercicios [4][6].

A esto se sumó el problema de Irán. Trump afirmó que el presidente Lee Jae-myung se había negado a cooperar en la desnuclearización de Irán [6]. Esto está relacionado con la presión de Estados Unidos sobre la normalización de la navegación en el Estrecho de Ormuz tras el memorando de entendimiento (MOU) firmado entre la administración Trump y Teherán en junio [3].

La reacción de Corea del Norte ante estos ejercicios también fue inusual de antemano. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, en una declaración el 14 de agosto, calificó los UFS como ejercicios que requerían un "nuevo nivel de disuasión". Señaló como problema el cambio cualitativo en el contenido del escenario, es decir, la incorporación de la experiencia práctica acumulada a través del despliegue de tropas rusas [2].

2. Situación Actual

Los ejercicios comenzaron según lo programado el 17 de agosto. A pesar de la orden de reducción de Trump, no fueron cancelados ni pospuestos [13]. Funcionarios del gobierno surcoreano declararon que esperaban que la "química personal" entre Trump y Kim Jong-un devolviera a Corea del Norte a la mesa de negociaciones [13].

El Partido del Poder Popular criticó que "Corea del Sur fue completamente ignorada" [1]. Se señaló que el método de anuncio a través de las redes sociales, el mismo día del inicio de los ejercicios y sin consulta previa, era problemático.

El gobierno mencionó por primera vez la expresión "consideración de contribución militar" en relación con el Estrecho de Ormuz. Se interpretó que esto era en gran medida una respuesta a las críticas sobre la falta de cooperación de Irán [8]. La orden de reducir los ejercicios y la presión para contribuir a Irán se presentaron efectivamente a Corea del Sur como un solo paquete.

El tono de los medios de comunicación estadounidenses también es digno de mención. Defense News, AP, WSJ y Politico, entre otros, informaron sobre el anuncio de Trump como una "medida unilateral contra un aliado", presentando la inclinación pro-Corea del Norte y las quejas sobre los costos de Trump como motivaciones clave [10][12][16][17]. Medios de Oriente Medio como Daily Sabah calificaron la medida como "otra reprimenda a los aliados occidentales", colocándola al mismo nivel que la presión sobre otros aliados como la OTAN [13].

3. Actores Principales y Posiciones

Presidente Trumpabordó esta medida combinando tres objetivos en un solo anuncio: mantener la relación de confianza personal con Kim Jong-un, presionar para compartir los costos de la alianza y utilizarla como palanca en el asunto de Irán. El método de anuncio a través de las redes sociales, sin declaraciones separadas ni consultas de trabajo, es un patrón de toma de decisiones característico de Trump desde su primer mandato [9].

Departamento de Defensa (Secretario Hagerty)fue solo el receptor de la orden y no divulgó el alcance específico de la reducción o los planes de implementación de antemano. Dado que los ejercicios en sí se llevaron a cabo según lo programado, no está claro cuándo y en qué aspectos se aplicará la reducción real.

Gobierno de Corea del Surmantuvo oficialmente una postura cautelosa. Si bien enfatizó que los ejercicios comenzaron según lo planeado, ofreció la "consideración de contribución militar" en el Estrecho de Ormuz, mostrando una cierta aceptación de las preocupaciones de Estados Unidos [8]. Las reacciones del partido gobernante y la oposición fueron diferentes. El principal partido de oposición, el Partido del Poder Popular, criticó la falta de capacidad de negociación del gobierno con Estados Unidos, centrándose en el "passing" [1].

Corea del Norteya había mostrado una fuerte postura de alerta en una declaración justo antes del inicio de los UFS. Dado que planteó como problema el cambio cualitativo en el escenario de los ejercicios, es decir, la incorporación de la experiencia de despliegue en Rusia, es incierto si la orden de reducción de Trump realmente disminuirá el nivel de la retórica de Corea del Norte [2]. Aún no ha habido una reacción oficial de Kim Jong-un.

4. Puntos Clave de Discusión

El primer punto de discusión es la confiabilidad de la disuasión extendida. Se ha creado un precedente en el que el presidente Trump puede ajustar unilateralmente la escala de los ejercicios conjuntos por razones de costo y amistad personal. Esto genera dudas sobre la previsibilidad institucional de la alianza Corea del Sur-EE. UU. [9].

El segundo punto de discusión es la falta de procedimientos de consulta. El método de anuncio a través de las redes sociales el mismo día del inicio de los ejercicios sugiere que los canales de trabajo surcoreanos no conocían el contenido de antemano. Aquí radica la sustancia de la controversia del "passing" [1].

El tercer punto de discusión es la vinculación con el problema de Irán. El hecho de que el tema de la seguridad en la península de Corea fuera tratado como una moneda de cambio por la cooperación en la política de Oriente Medio. Esto genera preocupación de que la vinculación de temas de seguridad pueda repetirse en el futuro [6][8].

El cuarto punto de discusión es la reacción real de Corea del Norte. Si la reducción de los ejercicios conducirá a Corea del Norte a la mesa de negociaciones, o si continuará con demostraciones de fuerza de baja intensidad manteniendo el nivel de retórica ya elevado, será objeto de observación en las próximas semanas [2].

II. Análisis Profundo del Problema

Análisis Profundo del Problema: Las grietas estructurales reveladas por la orden de Trump de reducir los ejercicios conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos

1. Análisis de las Causas Fundamentales

Las razones superficiales de esta medida son tres: la amistad personal con Kim Jong-un, los costos de los ejercicios y la falta de cooperación de Irán. Sin embargo, el propio método de decisión que une las tres razones revela un problema más fundamental. Trump no pasó por los procedimientos de revisión de políticas del Departamento de Estado o de Defensa. Reajustó un activo de seguridad clave de la alianza con una sola publicación en las redes sociales [1][4].

Esto coincide con el patrón de toma de decisiones de Trump desde su primer mandato. Es una forma de reducir los problemas de seguridad al marco de las transacciones bilaterales [5]. La lógica presentada por Steve Myron, miembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, revela la base teórica de este patrón. Es la percepción de que Estados Unidos, como "poder hegemónico benévolo", ha asumido costos excesivos a cambio de proporcionar bienes públicos de seguridad [7]. Los ejercicios conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos no escapan a este marco. Los ejercicios se tratan como un rubro de costos en lugar de un medio para mantener la disuasión.

La expresión "muy buena relación" con Kim Jong-un no está relacionada con resultados de negociación sustantivos [1]. El objetivo oficial de la segunda administración Trump sigue siendo "la desnuclearización completa de Corea del Norte" [11]. Esto se ha reafirmado en la reunión de ministros de relaciones exteriores de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón en la Conferencia de Seguridad de Múnich [11]. Sin embargo, Trump personalmente opera su amistad con Kim Jong-un en una vía separada. Esta doble estructura es la causa fundamental de la orden de reducir los ejercicios. Significa que la línea de políticas del personal de trabajo y el canal personal del presidente operan de forma independiente.

La vinculación del problema de Irán es una causa de otro nivel. El memorando de entendimiento firmado por la administración Trump con Teherán en junio tenía como objetivo la normalización de la navegación en el Estrecho de Ormuz [3]. Sin embargo, dado que el estado de cese al fuego se mantiene de manera inestable, Estados Unidos se encuentra en una fase de presión a sus aliados para que participen. La inclusión de la falta de cooperación de Corea del Sur como justificación para reducir los ejercicios debe verse como un intento de obtener una palanca sustancial en el problema de Irán.

2. Contexto Estructural

Contexto Político: En Corea del Sur, el Partido del Poder Popular está atacando al gobierno con el marco del "passing" [1]. El método de anuncio el día del inicio de los ejercicios, sin consulta previa, es el núcleo de la controversia. Esto refuerza la percepción de que la línea de seguridad y política exterior de la administración Lee Jae-myung no ha logrado establecer un canal de comunicación sustantivo con la administración Trump. El hecho de que el gobierno mencionara apresuradamente la "consideración de contribución militar" en el Estrecho de Ormuz también se interpreta como una respuesta defensiva a esta presión política [8].

Contexto Económico: La cuestión de la distribución de los gastos de defensa es la subestructura de este asunto. Trump también ha ejercido la misma presión sobre los miembros de la OTAN. Es un patrón consistente desde la amenaza de retirar tropas estadounidenses de Alemania en 2019 hasta el acuerdo de los líderes de la OTAN en la cumbre de junio de 2025 para aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB [5]. La presión para aumentar las contribuciones de defensa y la compra de armas estadounidenses a Corea del Sur y Japón continúa [5]. La reducción de los ejercicios es una extensión de esta presión. Sin embargo, es inusual que el problema de los costos se combine con la justificación de la política pro-Corea del Norte en esta ocasión.

Contexto de Seguridad: Ya se estaban discutiendo los reajustes de las fuerzas estadounidenses en Corea. En mayo, hubo informes de que el Departamento de Defensa de EE. UU. estaba considerando la posibilidad de trasladar aproximadamente 4.500 de los 28.500 efectivos estadounidenses en Corea a otras regiones del Indo-Pacífico [5]. La reducción de los ejercicios no es independiente de esta tendencia. Debe verse como una señal de un reajuste general de la postura de disuasión extendida. La discusión sobre la transferencia del control operativo en tiempos de guerra también coincide con este período [5]. En resumen, el hardware militar de la alianza Corea del Sur-EE. UU. (tropas estacionadas, escala de ejercicios, estructura de mando) se ha convertido en objeto de reevaluación simultáneamente.

La reacción de Corea del Norte también es una variable estructural. En su declaración del 14 de agosto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte calificó los UFS como una amenaza cualitativamente elevada, no un ejercicio regular. Mencionó un "nuevo nivel de disuasión" al plantear como problema la incorporación de la experiencia de despliegue en Rusia al escenario [2]. El hecho de que la orden de reducción de ejercicios de Trump se produjera tres días después de esta declaración también es digno de mención. No se puede descartar la posibilidad de que la reacción de Corea del Norte haya influido de alguna manera en la decisión de Trump.

3. Precedentes Históricos y Comparación de Casos Similares

El precedente más directo es el período inmediatamente posterior a la cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos en Singapur en 2018. En ese momento, Trump declaró la suspensión de los ejercicios conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos, refiriéndose a ellos como "war games" en una conferencia de prensa. El hecho de que fuera una declaración improvisada en la cumbre, sin coordinación previa con el Departamento de Defensa, es similar al caso actual. Sin embargo, en 2018, hubo un motivo claro: la cumbre. La diferencia es que esta vez la reducción se decidió únicamente por el juicio unilateral de Trump, sin una cumbre.

El patrón de presión sobre los miembros de la OTAN también es un tema de comparación. En la amenaza de retirar tropas estadounidenses de Alemania en 2019 y en el proceso de acuerdo para aumentar el gasto en defensa al 5% en 2025, Trump utilizó repetidamente los compromisos militares de la alianza como cartas de negociación [5]. La reducción de los ejercicios actuales puede verse como un caso en el que este patrón se aplicó de manera similar a la alianza Corea del Sur-EE. UU. Tanto en Europa como en Asia, Trump trata los compromisos de seguridad no como principios fijos, sino como objetos de negociación fluidos.

En términos de la escalada de la retórica y el patrón de provocación de Corea del Norte, la correlación entre la serie de lanzamientos de misiles y las declaraciones ocurridas a principios de agosto es un punto de referencia. Existe la evaluación de que el patrón escalonado de "comentario-lanzamiento-declaración" que continuó con los lanzamientos del 6 y 12 de agosto, seguido de la declaración del 13 de agosto, se mantiene en la actual situación de UFS [2]. Si este patrón se mantiene, es posible que la escalada de la retórica no conduzca inmediatamente a provocaciones de alta intensidad. Sin embargo, es demasiado pronto para juzgar cómo la nueva variable de la orden de reducción de ejercicios de Trump afectará este patrón.

4. Variables Clave en el Desarrollo del Problema

La primera variable es la magnitud real de la reducción. La declaración de Trump solo contenía la expresión "reducción significativa" sin presentar planes concretos [1][4]. Los ejercicios en sí comenzaron según lo programado el 17 de agosto [13]. El grado en que el Departamento de Defensa reducirá los escenarios en términos prácticos será el criterio para evaluar si la postura de disuasión extendida se verá sustancialmente socavada.

La segunda variable es la reacción de Corea del Norte. Los funcionarios del gobierno surcoreano han expresado la esperanza de que la "química personal" entre Trump y Kim Jong-un lleve a Corea del Norte a la mesa de negociaciones [13]. Sin embargo, es difícil predecir si Corea del Norte aceptará esta medida como una señal para reanudar las negociaciones, o si, por el contrario, la interpretará como una debilidad en la voluntad de disuasión extendida de Estados Unidos y fortalecerá su línea dura. Cómo se desarrollará el patrón de "comentario-lanzamiento-declaración" de Corea del Norte durante el período de ejercicios será una prueba a corto plazo.

La tercera variable es la fuerza de la vinculación con el problema de Irán. Si la "contribución militar" en el Estrecho de Ormuz mencionada por el gobierno conduce a medidas concretas, esto podría solidificarse como un intercambio con la reducción de los ejercicios conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos [8]. En este caso, la alianza Corea del Sur-EE. UU. entraría en una nueva estructura de gestión donde los asuntos de seguridad regional (disuasión de Corea del Norte) y los asuntos de fuera de la región (problema de Oriente Medio) estarían vinculados como un solo paquete.

La cuarta variable es la posibilidad de una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos. Dado que Trump presentó la relación con Kim Jong-un como justificación para reducir los ejercicios, el punto clave a observar será si esta declaración conducirá a la promoción real de una cumbre. Si la cumbre se materializa, la reducción de los ejercicios podría ser reinterpretada como una medida previa a la fase de negociación. Por el contrario, si las discusiones de la cumbre no avanzan, esta medida corre el riesgo de ser una concesión unilateral sin sustento diplomático real.

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El contenido posterior al análisis de escenarios está disponible con créditos.

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*Este texto es una traducción mediante IA de un original escrito en coreano. Pueden existir errores de traducción o matices imprecisos.

Este informe es un análisis en profundidad planificado por un investigador de EAI, basado en una investigación rigurosa asistida por IA y redactado en su versión final por el investigador de EAI.

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