← Atrás · ← Inicio · ← Volver al listado

El lanzamiento de la WAIC y la WAICO y la ausencia de alto nivel de Corea del Sur: análisis de la cuerda floja diplomática en medio de la competencia por la hegemonía de la IA entre EE. UU. y China

Categoría
Observación Actual
Publicado
30 de julio de 2026

Resumen general

El lanzamiento en julio de 2026, en Shanghái, de la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial (WAIC) y la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) constituyó un punto de inflexión estratégico en el que China, respaldada por la confianza derivada de DeepSeek, desplazó el centro de gravedad de la competencia tecnológica en IA hacia el establecimiento de normas y gobernanza, con la participación de 29 países —entre ellos Rusia, Kazajistán y Brasil— como miembros fundadores, en un proceso de cooptación institucional dirigido al Sur Global. En este contexto, aunque China solicitó en varias ocasiones la asistencia de alto nivel de Corea del Sur, este país solo envió a funcionarios de rango de agregado y de director de departamento, lo cual se evalúa como una gestión de riesgos razonable derivada del contexto en el que Corea del Sur, al haber participado como miembro fundador de Pax Silica —iniciativa liderada por Estados Unidos— en diciembre de 2025, ha venido consolidando su condición de proveedor estratégico del bloque de países afines en la cadena de suministro de semiconductores e IA. Los casos de países del Sur Global, como Kazajistán y la República del Congo, que abordan la WAICO no como un instrumento de confrontación entre bloques, sino como un medio pragmático para la consecución de sus intereses nacionales, ofrecen importantes lecciones también para Corea del Sur, y se prevé que, a medida que se estructure la competencia entre EE. UU. y China en materia de IA, aumentará el costo de mantener la ambigüedad estratégica. Por lo tanto, Corea del Sur debe, por un lado, definir con claridad su condición de proveedor de hardware clave —como la memoria HBM— dentro de Pax Silica, y, por otro, establecer una estrategia de "participación dual institucionalizada" que mantenga de forma permanente canales técnicos de nivel de director general o inferior en plataformas multilaterales como la WAICO, a fin de construir con prontitud una posición propia como intermediario normativo en materia de IA entre las potencias medianas. Para ello, resulta necesario avanzar de manera simultánea, como tareas de corto plazo, en la formalización de un sistema de coordinación de mensajes entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Comercio, Industria y Energía, así como en el fortalecimiento de los canales de comunicación previa con Estados Unidos.

I. Análisis de la situación del tema

El lanzamiento de la WAIC y la WAICO y la ausencia de alto nivel de Corea del Sur: la cuerda floja diplomática entre EE. UU. y China

1. Antecedentes y desarrollo del tema

La Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial (WAIC), celebrada en Shanghái del 17 al 20 de julio de 2026, se consolidó como un punto de inflexión estratégico en el que el gobierno chino desplazó el centro de gravedad de la competencia en inteligencia artificial del desarrollo tecnológico hacia el establecimiento de normas[2]. La Administración del Ciberespacio de China (CAC) calificó esta conferencia como "una ventana para observar el desarrollo de la IA en China", centrándose en el trasfondo de crecimiento y la lógica ecosistémica que permite la rápida penetración de la IA en cada industria y hogar[6]. En efecto, el medio chino local 36氪 (36Kr) analizó que la señal clave de la WAIC de este año no radica tanto en la magnitud de la exposición en sí, sino en el cambio del centro de gravedad de la narrativa sobre IA, es decir, en la transición de la demostración tecnológica hacia la aplicación práctica en el terreno y el valor comercial[14]. Esto es resultado de la confianza que ha adquirido el gobierno chino a partir de la atención internacional recibida por modelos de bajo costo y alta eficiencia, representados por DeepSeek-R1, lo cual ha llevado a China a mostrarse cada vez más activa en la conformación del orden de la gobernanza global de la IA, apoyándose en dicho impulso[2][11].

En medio de esta dinámica, China, el 16 de julio, en la víspera de la inauguración de la conferencia, firmó el acuerdo constitutivo de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) junto con 29 países, entre ellos Rusia, Brasil, Kazajistán, Sudáfrica, Argelia, Bielorrusia, Cuba, Etiopía, Kenia y Venezuela[3][4][7]. El medio local kazajo Astana Times otorgó significado a esta firma, realizada durante la visita a China del presidente Tokáyev, en el contexto de la participación de su país en la conformación de la gobernanza de la IA y el fortalecimiento de su posición como centro regional de IA[4]. Un medio local de Mozambique también presentó los objetivos de la WAICO como la promoción de un enfoque centrado en el ser humano, el fomento de la innovación, el desarrollo y la utilización, la superación de la brecha digital, la ampliación del acceso a la tecnología de IA y el fortalecimiento de la cooperación internacional para un desarrollo seguro y ético de la IA, transmitiendo así el propósito de la declaración conjunta de los países miembros fundadores[7]. Al día siguiente, el 17, el presidente Xi Jinping presentó personalmente un nuevo orden de IA, y hacia el cierre de la conferencia se dieron a conocer una declaración presidencial, dos planes de acción sobre gobernanza y una iniciativa global sobre conectividad e interoperabilidad confiable de agentes[3]. Este movimiento de institucionalización se interpreta, según señala la firma estadounidense IDC, como un ejemplo de que la gobernanza de los agentes de IA ha pasado de ser un tema secundario a convertirse en una agenda central de inversión[3].

Por su parte, Corea del Sur, al margen de esta ofensiva de invitaciones por parte de China, participó en diciembre de 2025 como miembro fundador de Pax Silica, el consorcio de semiconductores y cadena de suministro de IA liderado por Estados Unidos[1]. Esto está estrechamente vinculado con el contexto en el que Corea del Sur ha venido funcionando como proveedor estratégico de la alianza del bloque liderado por Estados Unidos en la cadena de valor de hardware clave para la IA, incluida la memoria HBM[13].

2. Situación actual

Según información del diario JoongAng Ilbo, China solicitó en varias ocasiones durante la WAIC la asistencia de figuras de alto nivel por parte de Corea del Sur, pero el gobierno surcoreano se limitó a enviar únicamente a funcionarios de rango de agregado y de director de departamento[1]. Esto pone de manifiesto que el nivel de respuesta de Corea del Sur fue relativamente bajo, considerando el carácter simbólico de la ceremonia de lanzamiento de la WAICO del día 16, en la que participaron 29 países, y del escenario del día 17, en el que el presidente Xi Jinping presentó personalmente un nuevo orden de IA[1]. El JoongAng Ilbo ofreció, como trasfondo de esta decisión, el análisis de que Corea del Sur podría haber sentido la presión de responder a la solicitud de China debido a su condición de miembro fundador de Pax Silica[1].

En el mismo período, Corea del Sur y Estados Unidos también mostraron un movimiento de desplazamiento hacia el lado estadounidense, al firmar, a nivel de jefes de gabinete de política, una "alianza de IA" entre grandes empresas tecnológicas y anunciar una cooperación en semiconductores por un monto equivalente a alrededor de 1400 billones de wones[15]. Esto constituye una medida de fortalecimiento de la cooperación entre Corea del Sur y Estados Unidos que se llevó a cabo casi de manera simultánea con la invitación de China a la WAIC y la WAICO, lo que sugiere la intención del gobierno surcoreano de mantener un equilibrio entre EE. UU. y China[1][15].

Desde la perspectiva china, surge la evaluación de que la plataforma multilateral centrada en el Sur Global formada a través de esta WAIC está configurando un contrapeso sustancial frente al sistema Pax Silica liderado por Estados Unidos[2]. Sin embargo, esta evaluación coexiste con un diagnóstico prudente que señala que la capacidad de recepción tecnológica de los países miembros fundadores y la efectividad de la institucionalización aún no han sido comprobadas, por lo que el éxito estratégico de China sigue siendo incierto[2]. En efecto, el Instituto de Estudios de Asia Oriental (EAI) evaluó que "la estrategia china, que combina la capacidad tecnológica demostrada por DeepSeek con el discurso de 'apertura, cooperación y compartición', está configurando un contrapeso sustancial frente al sistema Pax Silica liderado por Estados Unidos, pero, dado que no se ha comprobado la capacidad de recepción tecnológica de los países miembros fundadores ni la efectividad de la institucionalización, el éxito estratégico sigue siendo incierto"[2].

3. Principales actores y sus posiciones/intereses

El gobierno chino deja claro, a través de la WAIC y la WAICO, su intención de ampliar el eje de la competencia tecnológica en IA, desde la competencia por el desarrollo hacia la competencia por el liderazgo en normas y gobernanza[2][6]. El hecho de que el presidente Xi Jinping presentara personalmente un nuevo orden de IA se alinea con la corriente en la que China considera 2026 como un punto de inflexión histórico en el cambio del orden internacional y ha establecido la construcción de un orden mundial multipolar como objetivo diplomático central[2]. Al mismo tiempo, China también muestra una actitud dual de apertura y control, como se evidencia en el caso en que sus grandes empresas tecnológicas rechazaron el contacto con una delegación del Congreso estadounidense, manteniendo así un enfoque selectivo y prudente en la diplomacia tecnológica hacia Estados Unidos[10].

Los países fundadores de la WAICO (Sur Global) decidieron participar por motivos pragmáticos, tal como se confirma en los casos de Kazajistán y Mozambique, relacionados con su participación en la conformación de la gobernanza de la IA en sus propios países, la ampliación del acceso a la tecnología y la superación de la brecha digital[4][7]. La República del Congo también adoptó un enfoque estratégico, utilizando su participación en la WAIC, en la Reunión de Alto Nivel sobre Gobernanza Global de la IA en Shanghái y en el Foro de IA Asia-África en Shenzhen como palanca para el desarrollo de su economía digital y el fortalecimiento de sus capacidades nacionales[12].

Estados Unidos está, a través de Pax Silica, congregando a sus países aliados en la cadena de suministro de semiconductores e IA, mientras concreta el proyecto de una alianza de capacidad de cómputo del bloque de países afines, apoyándose en su ventaja de controlar alrededor del 75 % de la capacidad global de cómputo de IA[13]. No obstante, tal como se observa en el caso del bloqueo del acceso extranjero por parte de Anthropic, dentro de una estructura en la que la cooperación y el control operan de manera simultánea, Estados Unidos también ejerce presión de control tecnológico sobre sus países aliados[13].

El gobierno de Corea del Sur aparece como un actor que busca un equilibrio prudente entre estos dos bloques. El JoongAng Ilbo señaló que el gobierno surcoreano ha mostrado un comportamiento de "cuerda floja" entre Estados Unidos y China, al omitir en su material de anuncio la expresión "China" que sí aparecía explícitamente en el material estadounidense[1]. El Instituto de Estudios de Asia Oriental (EAI) recomendó, respecto de Corea del Sur, que "se requiere una estrategia dual de 'compromiso selectivo y liderazgo normativo', que le permita mantener la credibilidad como miembro fundador de Pax Silica al mismo tiempo que ingresa de manera independiente en el espacio de gobernanza de IA del Sur Global que China busca acaparar"[2].

4. Resumen de los principales puntos en disputa

En primer lugar, se plantea la controversia de si la decisión de Corea del Sur de no participar a nivel de alto rango en la WAIC obedece a una elección orientada a mantener la confianza con Estados Unidos derivada de su condición de miembro fundador de Pax Silica, o si se basa en un juicio sustantivo sobre el orden de gobernanza liderado por China[1][2]. En segundo lugar, existe incertidumbre sobre si la WAICO podrá funcionar efectivamente como un contrapeso al sistema liderado por Estados Unidos, o si su eficacia institucional se verá limitada por las brechas de capacidad tecnológica entre los países miembros fundadores[2]. En tercer lugar, sigue siendo una tarea política importante determinar si Corea del Sur podrá llevar a la práctica una "estrategia dual" que combine su participación en Pax Silica con su ingreso al espacio de cooperación en IA del Sur Global, y cómo gestionará, en ese proceso, el costo de la ambigüedad estratégica[2][13].

II. Análisis en profundidad del tema

El lanzamiento de la WAIC y la WAICO y la ausencia de alto nivel de Corea del Sur: análisis en profundidad

1. Análisis de las causas fundamentales

La causa fundamental de este asunto radica en que, al definir Estados Unidos y China la inteligencia artificial no como una simple tecnología industrial, sino como un activo estratégico directamente vinculado a la supervivencia nacional, se ha formado una estructura que obliga de facto a terceros países a elegir un bloque. Como señala el Instituto de Estudios de Asia Oriental (EAI), "la inteligencia artificial se ha consolidado hoy como una tecnología base fundamental que atraviesa la seguridad militar, el crecimiento económico y las normas socioculturales, convirtiéndose en un eje central de la reconfiguración del orden mundial, comparable a la tecnología textil de la revolución industrial o a la tecnología nuclear de la Guerra Fría"[2]. A medida que esta percepción se ha compartido tanto en Washington como en Pekín, ambas partes han avanzado más allá de la competencia por el desarrollo tecnológico, hacia una competencia por trasplantar sus respectivas normas y estándares de IA a todo el mundo.

La motivación fundamental de la parte china puede encontrarse en la confianza derivada de DeepSeek. El éxito de DeepSeek, un modelo de bajo costo y alta eficiencia que captó la atención de la comunidad internacional, llevó al gobierno chino a concluir que la brecha tecnológica ya se había reducido considerablemente, lo cual desencadenó inmediatamente el giro hacia la competencia por el establecimiento de normas[2][11]. Por su parte, Estados Unidos, en medio de una sensación de crisis expresada por empresarios estadounidenses en audiencias del Senado, quienes advirtieron que "aunque Estados Unidos mantiene actualmente la ventaja, la brecha con su desafiante China no es tan amplia", se apresuró a consolidar la unidad de sus aliados, resultado del cual fue Pax Silica[2][11]. Dado que la ausencia de alto nivel de Corea del Sur se derivó de esta estructura en la que ambas partes ejercen presión de manera simultánea, puede considerarse que la esencia del asunto no radica en la pasividad de Corea del Sur, sino en la intensidad misma de la competencia entre Estados Unidos y China.

2. Contexto estructural

Estructura política. China ha establecido "2026 como un período que se considera un punto de inflexión histórico en el cambio del orden internacional, definiendo la construcción de un orden mundial multipolar y la ampliación de su papel global como objetivos diplomáticos centrales"[2]. El lanzamiento de la WAICO se interpreta, en la línea de esta estrategia de multipolarización, como un trabajo de cooptación institucional dirigido a países del Sur Global, como Rusia, Brasil, Kazajistán, Sudáfrica, Argelia y Venezuela. En efecto, Kazajistán, con motivo de la visita del presidente Tokáyev a China, participó como miembro fundador, justificando esta decisión desde la perspectiva de su propio interés nacional, en términos del "fortalecimiento de su posición como centro regional de IA"[4], y la República del Congo también envió una delegación a la WAIC y a la reunión de alto nivel sobre gobernanza de IA, en el marco de la ampliación de alianzas para el desarrollo de su economía digital nacional[12]. Esto sugiere que los países del Sur Global no perciben la WAICO como un frente indirecto de la confrontación entre Estados Unidos y China, sino que la abordan como un medio para la consecución de sus intereses pragmáticos.

Corea del Sur, en cambio, cuenta con un margen de maniobra considerablemente más estrecho en este cálculo político. Corea del Sur ya participó, en diciembre de 2025, como miembro fundador de Pax Silica[1], y desde entonces se encuentra en una situación en la que ha invertido una participación significativa en el bloque liderado por Estados Unidos, incluido el compromiso de grandes inversiones en semiconductores a través de la cooperación con las grandes tecnológicas estadounidenses[15]. En esta situación, responder a la solicitud de asistencia de alto nivel por parte de China implicaba el riesgo de ser interpretado no como una mera asistencia a un evento diplomático, sino como una señal de desplazamiento del contrapeso entre bloques. El análisis del EAI señala al respecto que "Corea del Sur necesita una estrategia dual de 'compromiso selectivo y liderazgo normativo' que le permita mantener la credibilidad como miembro fundador de Pax Silica al mismo tiempo que ingresa de manera independiente en el espacio de gobernanza de IA del Sur Global que China busca acaparar"[2].

Estructura económica. La particularidad de Corea del Sur deriva de su posición en la cadena de suministro de hardware de IA. El informe del EAI evalúa que, "mientras Estados Unidos controla alrededor del 75 % de la capacidad global de cómputo de IA", Corea del Sur, Taiwán y Japón "dominan de facto la cadena de valor de hardware clave para la IA, incluida la memoria HBM, por lo que poseen un elevado poder de negociación como proveedores estratégicos de la alianza liderada por Estados Unidos"[13]. Esta posición en la cadena de suministro otorga a Corea del Sur poder de negociación, pero al mismo tiempo actúa como una presión estructural que la obliga a acatar la política de control tecnológico de Estados Unidos. En efecto, como muestra el caso del bloqueo del acceso extranjero por parte de Anthropic, en una estructura en la que "la cooperación y el control operan de manera simultánea", Corea del Sur se encuentra en una situación que requiere no una simple elección de bloque, sino la obtención de una autonomía estratégica sofisticada[13].

Estructura de seguridad. La diplomacia tecnológica de China ha mostrado recientemente una tendencia a virar hacia un enfoque selectivo y cauteloso. Según información del South China Morning Post (SCMP), las principales empresas tecnológicas chinas rechazaron recientemente una visita de investigación (fact-finding) de una delegación del Congreso estadounidense, lo cual se analiza como un ejemplo que muestra que la diplomacia en IA de Pekín se está volviendo gradualmente más selectiva[10]. Esto refleja la situación paradójica en la que, si bien Estados Unidos y China mantienen diálogos sobre seguridad de la IA, los canales que facilitaban la comprensión mutua se están estrechando de manera constante[10]. Este aumento de la tensión en materia de seguridad constituye un trasfondo que refuerza el incentivo de las potencias medianas, como Corea del Sur, a evitar inclinarse por completo hacia uno de los dos bandos.

3. Comparación con precedentes históricos y casos similares

Este asunto presenta similitudes comparables con el movimiento de países no alineados de la era de la Guerra Fría o con la reciente coyuntura de controles de exportación de semiconductores. Sin embargo, la diferencia decisiva es que la competencia tecnológica actual no exige una división explícita de bloques al estilo de las alianzas militares, sino que se despliega en una forma multicapa y ambigua, articulada a través de la participación en cadenas de suministro, estándares y gobernanza. Como señala el análisis del EAI, la corriente en la que China, en respuesta a los controles de exportación estadounidenses (EAR, por sus siglas en inglés) y a la ampliación de la lista de entidades, ha desarrollado de manera simultánea sus propios chips, como el Ascend de Huawei, y ha ampliado la exportación de infraestructura de IA hacia el Sur Global[13], muestra que el lanzamiento de la WAICO no es un acontecimiento repentino, sino el resultado natural de una estrategia de respuesta al desacoplamiento que se ha venido acumulando durante un período considerable.

Asimismo, la participación sucesiva de países del Sur Global, como la República del Congo, Mozambique y Kazajistán, muestra una trayectoria similar al patrón por el cual los países no alineados de la Guerra Fría utilizaron de manera pragmática la ayuda y la transferencia tecnológica de las grandes potencias[4][7][12]. Estos países se sumaron a la WAICO no por afinidad ideológica, sino por motivos pragmáticos, como la superación de la brecha digital y la construcción de su propio ecosistema de IA, lo cual sugiere que la estrategia china pone el énfasis en ofrecer incentivos prácticos más que en exportar una ideología. Corea del Sur, en cambio, al tratarse de un país tecnológicamente avanzado ya profundamente integrado en el consorcio de cadena de suministro liderado por Estados Unidos, enfrenta un dilema esencialmente distinto al de los países del Sur Global, en la medida en que su margen de movimiento entre bloques es mucho más limitado.

4. Variables clave en el desarrollo del tema

Las variables clave que determinarán el desarrollo futuro de este asunto son las siguientes. En primer lugar, el nivel real de institucionalización de la WAICO. El análisis del EAI evalúa que "dado que no se ha comprobado la capacidad de recepción tecnológica de los países miembros fundadores ni la efectividad de la institucionalización, el éxito estratégico sigue siendo incierto"[2]; si la WAICO no se limita a ser un organismo meramente declarativo y llega a contar con mecanismos sustanciales de estándares, financiamiento y transferencia tecnológica, la presión para que participen las potencias medianas, incluida Corea del Sur, se intensificará considerablemente.

En segundo lugar, la intensidad de la política de control tecnológico de Estados Unidos y la cohesión de Pax Silica. Cuanto más fortalezca Corea del Sur su vinculación con Estados Unidos a través de la cooperación en semiconductores[15], inevitablemente más se estrechará su margen de acceso a la plataforma alternativa ofrecida por China.

En tercer lugar, el cambio en la forma de la diplomacia tecnológica de China. El caso del enfoque selectivo de las empresas chinas reportado por el SCMP[10] sugiere que la manera en que China equilibre, en el futuro, la apertura y el control en su diplomacia de IA tendrá un efecto significativo en la formación de confianza entre los países participantes.

En cuarto lugar, si se establece o no una línea estratégica interna en Corea del Sur. Como recomienda el EAI, "a medida que se estructure la competencia entre Estados Unidos y China en materia de IA, aumentará el costo de la ambigüedad estratégica, por lo que Corea del Sur debe construir con prontitud, sobre la base de sus capacidades tecnológicas en semiconductores e IA, una posición propia como intermediario normativo en materia de IA entre las potencias medianas"[2]; en este sentido, si Corea del Sur logra o no ir más allá de un simple equilibrio reactivo y asegurar una capacidad propia de formación normativa será una prueba decisiva para calibrar su futuro poder de negociación.

A partir de aquí se necesitan 3 créditos

El contenido posterior al análisis de escenarios está disponible con créditos.

Inicia sesión para seguir leyendo

*Este texto es una traducción mediante IA de un original escrito en coreano. Pueden existir errores de traducción o matices imprecisos.

Este informe es un análisis en profundidad planificado por un investigador de EAI, basado en una investigación rigurosa asistida por IA y redactado en su versión final por el investigador de EAI.

← Atrás · ← Inicio · ← Volver al listado